Llegar a la consolidación como Fundación de Beneficencia por medio de la obtención de aportes de terceros (socios, cooperadores, voluntarios, etc.), que permitan llegar a un autofinanciamiento a mediano o largo plazo, con el único fin de seguir acogiendo a los ancianos más desprotegidos, y así darles una vida más íntegra como cualquier ser humano quisiera al llegar al final de su vida.

Los aportes de personas generosas son nuestra única esperanza para seguir haciendo realidad esta Misión y el sueño de sentir que los últimos años de un anciano pueden convertirse en los mejores de su vida…

Sólo gracias al aporte de personas que crean y sientan que vale la pena gastar algo por una causa noble podremos salir adelante...

Recordando las palabras de San Alberto Hurtado:
”La caridad comienza donde termina la justicia”
“Hay que dar hasta que duela”.